LA EFICACIA DEL SISTEMA DISCIPLINARIO EN LOS PROGRAMAS DE COMPLIANCE

Compliance

COMPLIANCE PRÁCTICO.

LA IMPORTANCIA DE LA PUESTA EN MARCHA Y APLICACIÓN DEL SISTEMA DISCIPLINARIO EN LOS SISTEMAS DE CUMPLIMIENTO

Los programas de compliance no creen en la ley del karma, según la cual cada acción tiene un efecto automático, ni en ningún otro medio de justicia divina, por ello, para obtener un programa de compliance completo, éste tiene que contar con un sistema disciplinario.

Las acciones contrarias a las normas establecidas en el manual de cumplimiento deben tener una respuesta por parte de la organización, como parte fundamental de la autorregulación. Esto es así porque, en un escenario donde las acciones contrarias a las normas no encontraran consecuencias reactivas, se establecería la norma del todo vale que convertiría en papel mojado todo el contenido incorporado al plan.

Por este motivo es tan importante, no sólo contar con un sistema disciplinario específico en nuestro programa de compliance, sino también el aplicarlo de forma efectiva y dotarlo de un contenido riguroso.

Ello no quiere decir que ante un incumplimiento de cualquier tipo se haya de reaccionar con las sanciones más gravosas posibles, sino todo lo contrario.

Para demostrar el compromiso de la organización con el programa de compliance resulta imprescindible ser rigurosos y no realizar concesión alguna ante un incumplimiento detectado, pero después habrá que valorar las circunstancias de dicho incumplimiento para reaccionar con proporcionalidad.

Como vemos, esto no es nada nuevo, es el principio de proporcionalidad y graduación de las sanciones, presente en el ordenamiento penal, administrativo, laboral, etc.

Lo crucial, por tanto, reside en demostrar que la organización ha reaccionado ante un incumplimiento, y que además lo ha hecho de forma proporcionada a las circunstancias que rodean dicho incumplimiento.

Y resulta de vital importancia entender estos conceptos como parte de la cultura de cumplimiento que se ha de trasladar a todas las personas de la organización y partes interesadas, puesto que las consecuencias de una inaplicación del sistema disciplinario podría dar al traste con los objetivos perseguidos por el programa de compliance. Pongamos algunos ejemplos:

DENEGACIÓN DE LA EXIMENTE EN EL ÁMBITO PENAL. Imaginemos el caso en el que detectado un incumplimiento constitutivo de delito, la organización no reaccionara frente al autor de dicho incumplimiento. Si dicha actuación termina siendo investigada por la justicia penal, resultará harto difícil (por no decir imposible) que se pueda apreciar la eximente prevista en el art. 31 bis del Código Penal, si se acredita que la organización tuvo conocimiento de dicho incumplimiento antes de que se persiguiera penalmente el delito y no hizo nada; y es más, incluso podría entenderse que ha existido una complicidad por parte de la organización, que podría llevar incluso a la inaplicación de la atenuante.

AUDITORÍA DEL PLAN DE CARA A UNA CERTIFICACIÓN. La falta de reacción ante un incumplimiento detectado en la organización implicaría una no conformidad desde el punto de vista de la auditoría, tanto interna como externa,  del plan, que podría dar lugar a la denegación de la certificación. Este aspecto cobrará una innegable importancia cuando se apruebe la UNE 19601.

MENSAJE CONTRADICTORIO. Por otra parte, si lo que se trata con el establecimiento de un programa de cumplimiento, bien sea de prevención de delitos o de compliance general, es la evitación del riesgo mediante la autorregulación y difusión de una verdadera cultura de cumplimiento, la pasividad por parte de la organización ante una irregularidad supondría un claro contrasentido que iría contra sus propios actos, que restaría credibilidad tanto al plan como a la propia dirección de la organización.

 

Según lo anterior, la aplicación rigurosa del sistema disciplinario no ha de entenderse como una manifestación de las desviaciones morbosas o sádicas por parte del compliance officer o la dirección de la organización, sino como una implacable rueda del engranaje que hace que el sistema o programa funcione.

Desde luego una adecuada aplicación del sistema disciplinario redundará en mayor autoritas  por parte de la dirección y el órgano encargado del cumplimiento, y por tanto, en la difusión de la cultura ética que la organización persigue a través de la implantación de estos sistemas que a su vez incidirá en su eficacia.

 

Por Isidro Cantero

Complianza, Expertos en Cumplimiento Normativo

Murcia

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