EL DELITO DE FRUSTRACIÓN DE LA EJECUCIÓN Y LA DECLARACIÓN DE RESPONSABLE SOLIDARIO DE LA DEUDA TRIBUTARIA

Complianza Expertos en Cumplimimiento Normativo

 

EL DELITO DE FRUSTRACIÓN DE LA EJECUCIÓN Y LA DECLARACIÓN DE RESPONSABLE SOLIDARIO DE LA DEUDA TRIBUTARIA

Riesgos penales y tributarios 

El artículo 42 de la Ley General Tributaria regula la declaración de responsables solidarios del pago de la deuda tributaria pendiente. En este artículo de opinión analizamos el tipo penal de la frustración a la ejecución y los riesgos tributarios asociados a este tipo de conductas.

 

www.complianza.net

 

Descarga el PDF

“Cuidado con lo que te echas a la boca”

Cuando éramos tiernos infantes nuestros papis nos decían eso de que “nene, no se cogen las cosas del suelo”. Era innato echárselas a la boca para probarlas. Y es que los que hemos criado sabemos que no hay mejor detector de riesgos del hogar que tener un bebé en casa: enchufes, limpiadores, planchas… Ninguno queda fuera de su curiosidad y escrutinio.

A la hora de analizar riesgos y contingencias fiscales me acordaba de estas historias cuando revisaba el Código Penal y, en particular, al llegar al apartado donde se regula el delito de frustración de la ejecución, concretamente los artículos 257 a 258.ter, éste último aplicable a las personas jurídicas.

En ese conjunto de delitos la conducta típica la realiza un deudor cuando se alza con sus bienes en perjuicio de sus acreedores o, cuando con el mismo fin –así lo establece el Código Penal- realiza cualquier acto de disposición patrimonial o generador de obligaciones que dilate, dificulte o impida la eficacia de un embargo o de un procedimiento ejecutivo o de apremio, judicial, extrajudicial o administrativo, iniciado o de previsible iniciación.

Cooperador necesario

Conducta que se castiga con unas penas que también son aplicables al cooperador necesario (artículo 28 CP), esto es, la persona física o jurídica que presta una colaboración eficaz en la comisión del delito.

Es evidente que con esta amenaza cualquiera que tenga dos dedos de frente se va a pensar mucho antes de prestarse a un “enjuague” de este tipo para burlar el legítimo derecho de cobro de un tercero quien, a su vez, tiene a su disposición la posibilidad de interponer una querella y pedir medidas cautelares patrimoniales para recuperar lo que es suyo.

Prerrogativas de la Agencia Tributaria: el responsable solidario

En el ámbito tributario, sin embargo, sucede que el legislador ha dotado a la Agencia Tributaria de un mecanismo mucho más sencillo para hacer valer su derecho de crédito que, ojalá, el resto de operadores jurídicos tuviéramos a nuestra disposición.

Me estoy refiriendo al artículo 42.2 de la vigente Ley General Tributaria que hace “responsables solidarios del pago de la deuda tributaria pendiente y, en su caso, del de las sanciones tributarias, incluidos el recargo y el interés de demora del período ejecutivo, cuando procedan, hasta el importe del valor de los bienes o derechos que se hubieran podido embargar o enajenar por la Administración tributaria, las siguientes personas o entidades:

  1. Las que sean causantes o colaboren en la ocultación o transmisión de bienes o derechos del obligado al pago con la finalidad de impedir la actuación de la Administración tributaria.
  2. Las que, por culpa o negligencia, incumplan las órdenes de embargo.
  3. Las que, con conocimiento del embargo, la medida cautelar o la constitución de la garantía, colaboren o consientan en el levantamiento de los bienes o derechos embargados, o de aquellos bienes o derechos sobre los que se hubiera constituido la medida cautelar o la garantía.
  4. Las personas o entidades depositarias de los bienes del deudor que, una vez recibida la notificación del embargo, colaboren o consientan en el levantamiento de aquéllos”.

Es decir, que la Agencia Tributaria tiene esta posibilidad dictando ella misma un acto administrativo, con audiencia a los interesados por supuesto, pero sin el engorro de tener que pasar el tanto de culpa al Ministerio Fiscal, que se interponga querella, que la misma sea turnada al juzgado de guardia correspondiente y, en definitiva, sin tener que seguir el tortuoso periplo judicial que espera al resto de los mortales cuando no les queda más remedio que impetrar el auxilio de la Justicia en defensa de lo que es suyo.

Acto administrativo que es inmediatamente ejecutivo y, caso de no pagar la deuda, las sanciones, los recargos y hasta los intereses de demora, conllevará el embargo de todos los bienes del deudor así declarado “responsable solidario”.

 

Análisis del riesgo tributario

A la hora de analizar riesgos “tributarios” es evidente que si trabajamos en una empresa que, dentro de su actividad, contempla la adquisición de activos de segunda mano de cierto valor (embarcaciones, inmuebles, instalaciones fotovoltaicas, maquinaria pesada…), un elemental sentido de la prudencia nos debe llevar a sospechar cuando sean activos “ganga”, de venta rápida; de esos “chollos” a los que no nos podemos resistir.

No hay que renunciar a ello. Puede establecerse un control, sencillo y barato, como es exigir a la parte vendedora un certificado de que, al momento de formalizarse la adquisición, estaba al corriente de sus obligaciones tributarias.

Así nos evitaremos la sensación que podemos tener, si después llama Hacienda a la puerta, de que hemos cogido una manzana del suelo y, al morderla, estaba llena de gusanos.

Descarga el PDF

 Por José Ramón Sáez

 

Más artículos sobre compliance en nuestro blog CULTURA DE CUMPLIMIENTO

 

 

LA PRONUNCIACIÓN DE LA PALABRA COMPLIANCE

 

CANAL DE DENUNCIAS O CANAL ÉTICO ¿GESTIÓN EXTERNA O INTERNA?

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *